Ciudad de México.- Existen principios que inspiran las normas deontológicas, como independencia, libertad, confidencialidad, dignidad e integridad, que son aplicables por los colegios profesionales y que deben actuar como órganos de regulación y sanción profesional.

Los abogados deben estar sujetos a estas reglas deontológicas debido a que son esenciales para la profesión.

Es por esto que la colegiación obligatoria es esencial para cumplir con los fines de la abogacía y su función social.

El ejercicio profesional se tiene que hacer de manera individual para garantizar la responsabilidad de la persona en su preparación y ejercicio ético.

Así, el profesionista estará sujeto a un código de ética profesional que incluirá la certificación y formación continua que brindará mayores garantías.

Con información de Foro Jurídico

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