Ciudad de México – Los migrantes latinoamericanos son el grupo étnico más vulnerable de entre las personas que transitan desde centro y Sudamérica,  puesto que son  víctimas potenciales de trata de personas y de tráfico humano en sus distintas modalidades, por lo que urge fomentar la cooperación interinstitucional para salvaguardar la seguridad de este sector poblacional.

Uno de los factores que más ponen en peligro a los migrantes es la corrupción y la impunidad entre las autoridades fronterizas al sur del país, lo que fomenta el surgimiento y  proliferación de grupos delincuenciales que aprovechan los intentos desesperados de la comunidad latina de reencontrarse con sus familiares que ya cruzaron la frontera norte, o que simplemente salen en busca de una mejor calidad de vida.

La diputada panista Adriana González Carrillo, declaró en entrevista que para la comunidad migrante, “resulta extremadamente difícil y doloroso separarse de sus comunidades y de su gente, pero lo es aún más cuando enfrentan dificultades económicas y sociales, discriminación y diversas violaciones a sus derechos en ambos lados de la frontera y en cualquiera que sea su destino, mediante la inseguridad y el miedo”.

Por ello, los retos de la movilidad humana en el siglo XXI “obedecen a una serie de factores íntimamente vinculados con el crecimiento poblacional, la presencia de la globalización y la progresiva interdependencia entre los Estados”.

Una de las labores de Appleseed México, consiste en estudiar el comportamiento de las autoridades fronterizas con el fin de identificar los riesgos que corre la comunidad migrante y promover soluciones a largo plazo para mantener a salvo a las personas que transitan a lo largo de la república.

Con información de Al Calor Político

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