Como abogados es, importante estar pendientes de lo que se hace en otros países para adoptar sus buenas prácticas y utilizar sus errores como ejemplos de lo que no se debe hacer.

Diferencias nacionales:

Las diferencias entre los abogados en Europa dependen del sistema jurídico de cada país, de las reglas de cada asociación y de las diferencias en su formación, organización y métodos de trabajo. Un buen ejemplo de la divergencia es el “monopolio del derecho”, expresión poco acertada que designa el trabajo reservado a los abogados. En la Unión Europea (UE) hay tres sistemas:

  1. Monopolio completo: consejo y defensa (por ejemplo, España, Francia, Alemania y Austria); en estos países los abogados ejercen monopolio completo de los servicios jurídicos, tanto en el asesoramiento como en la defensa ante los tribunales.

  2. Monopolio parcial: monopolio de la defensa ante los tribunales (por ejemplo, Bélgica, Italia, Países Bajos, Reino Unido e Irlanda); los abogados tienen el monopolio de la defensa, pero no el de asesoramiento a los clientes.
  3. Ningún monopolio (por ejemplo, Finlandia y Suecia): los abogados no ejercen ningún monopolio ni en la defensa ante los tribunales ni en el asesoramiento, pudiendo cualquier persona no abogado ejercer dichas funciones (si bien sin utilizar el título de advokat). Otro ejemplo de divergencia es el estatus que ostentan los abogados de empresa en los distintos Estados miembros de la UE:

En algunos países (por ejemplo, España) los abogados de empresa tienen el estatus completo de abogado, puesto que son miembros de los colegios y pueden asesorar y defender a sus clientes en los tribunales, ya sea en representación de la empresa que les emplea o de otros clientes.

En otros (por ejemplo, Reino Unido e Irlanda) son miembros del colegio de abogados pero no pueden asesorar o defender a nadie fuera de su cliente.

En otros (por ejemplo, Francia y Bélgica) los abogados de empresa no tienen derecho a intervenir en los tribunales, no pueden pertenecer al colegio de abogados, ni siquiera son llamados abogados, sino “juristas de empresa” (juriste d’entreprise).

Existen importantes diferencias en la posición que adoptan los colegios de abogados ante cuestiones tan importantes como la formación, las profesiones incompatibles, el secreto profesional, las prácticas multidisciplinares, la regulación de los honorarios, etc.

El Consejo de los Colegios de Abogados de la UE (ccbe) realizó gran esfuerzo de armonización de la abogacía europea al aprobar el Código de Deontología Europeo en 1988 (y su revisión del 1999), pero necesitó unos diez años para acercar las posiciones más divergentes, especialmente en materia de secreto profesional, pactum de quota litis, publicidad, conflictos de interés, etc.

Debido a estas divergencias, algunos han llegado a decir que no existe una sino 20 profesiones jurídicas diferentes en Europa; que la defensa ante los tribunales y el asesoramiento jurídico son propias de profesiones distintas; que las grandes firmas de abogados y los despachos individuales (solo practitioners) ejercen profesiones distintas.

Yo no estoy de acuerdo con esta opinión. Es cierto que la profesión jurídica en la UE es diversa, pero todos los abogados tienen la misma misión: proteger los derechos y los intereses de los ciudadanos y, para preservar esta misión, la profesión debe mantenerse unida.

Fragmento cortesía de Ramón Mullerat vía La razón.

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