Integrantes del congreso, principalmente de la facción republicana, han desplazado la discusión de la reforma migratoria por la alternativa de dar cuidados prenatales a mujeres indocumentadas que viven en Dakota del Sur.

El actual gobernador del estado, Denis Daugard, republicano, el que pretende ser reelegido en noviembre, ha dado su apoyo a esta iniciativa, ya que dar cuidados prenatales a las madres como una manera de prevenir que en el momento del nacimiento los recién nacidos requieran de cuidados especializados.

La cámara de representantes en Dakota del Sur es en su mayoría republicana por lo que se espera que la propuesta del gobernador sea respaldada sin inconvenientes, las cuales han sido aprobadas en los últimos, pero que no han sido llevadas a votación al senado estatal, se espera que en 2015 sus partidarios lo intenten de nuevo.

El gobernador al parecer lo seguirá intentando, ya que casi 200 bebés de madre inmigrantes nacieron en el estado el año pasado, principalmente de madres migrantes de bajos ingresos.

Es de destacarse el caso de una mujer guatemalteca, con dolores de espalda, pies hinchados y fatiga general, resistió turnos mayores a ocho horas de pie en la cocina de un restaurante de Sioux Falls donde preparaba alimentos durante todo su embarazo. Jiménez ahorraba hasta los centavos para lograr pagar el costo de los médicos en su gestación porque carecía de un seguro médico o de acceso a ayuda patrocinada por el estado. Cada hora en esa cocina en 2010, sin importar lo dolorosa que fuera, la acercaba a poder pagar todas las facturas médicas. Con ese objetivo en mente, trabajó hasta que faltaban tres semanas para que naciera su hijo. Jiménez lleva 11 años viviendo en Estados Unidos sin autorización. Dijo que, si la asistencia propuesta por los legisladores hubiera estado disponible para ella en ese entonces, su embarazo hubiera sido una mejor experiencia.

“Las mujeres necesitan esa ayuda”, dijo Jiménez, de 35 años. “Tenía que estar de pie. Ya no podía caminar, y ellos (sus jefes) no eran atentos. Uno tiene que seguir trabajando o se meterá en problemas, y necesita el dinero para pagar las facturas”. Un hospital local redujo el costo de sus facturas después de que mostró sus recibos de ingresos, pero de todas formas ella terminó pagando 1.000 dólares por la atención prenatal.

Un hijo de una persona que carece de la ciudadanía es considerado ciudadano si nace en territorio estadounidense. Así, en el caso de las familias de bajos ingresos, el estado debe cubrir los costos médicos del niño luego de su nacimiento. Pero sin cuidados prenatales aumenta el riesgo de que sufra complicaciones, y también los costos.

La medida propuesta en Dakota del Sur ampliaría el programa de seguro de salud a personas de bajos ingresos para los niños que no cuentan con los requisitos que les permitan recibir atención en el Medicaid, el programa gubernamental de servicios médicos para las personas de bajos recursos. La expansión propuesta del Programa de Seguros para la Salud Infantil —financiado con dólares estatales y federales— haría que los fetos fueran sujetos de cobertura.

El principal patrocinador del proyecto de ley este año fue un republicano, el representante Scott Ecklund.

“No podemos cerrar la frontera; eso le toca al gobierno federal”, dijo Ecklund, un médico familiar de la localidad de Brandon que también trabaja en partos. “Pero tenemos que tratar a la gente lo mejor que podamos mientras estén aquí”.

Los críticos han dicho que ello podría hacer de Dakota del Sur un santuario para los inmigrantes que viven en el país sin permiso, aunque no proporcionaron evidencia que respalde esa afirmación.

El personal de Daugaard dijo que en el año fiscal que finalizó en junio, 195 mujeres inmigrantes dieron a luz en el estado. De esos partos, 11 bebés necesitaron 160.000 dólares en atención de una unidad de cuidados intensivos para neonatos. El año anterior, 10 bebés en esa categoría requirieron atención intensiva, lo cual costó 313.000 dólares. Dichos costos se manejaron con fondos federales y estatales a partes iguales. En algunos casos, los hospitales simplemente cancelan esas deudas por considerarlas incobrables.

Los partidarios de la medida de cuidados prenatales calculan que los servicios preventivos costarán casi 247.000 dólares anuales, compartidos entre los gobiernos federales y estatales. Durante las visitas prenatales, los doctores monitorean la presión arterial del bebé, pronostican la fecha en que la madre dará a luz y también le toman la presión a ella, entre otras cosas.

Los bebés de las madres que no reciben estos cuidados tienen tres veces más probabilidades de tener peso bajo al nacer y cinco veces más de morir que los que nacen de madres que sí reciben atención. La falta de cuidados previos al parto también puede provocar que los niños nazcan prematuramente y requieran permanecer en una unidad de cuidados intensivos para neonatos durante semanas, lo cual puede costar hasta 60.000 dólares, según dicen los hospitales.

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