Ciudad de México – Marco Antonio Castillo, coordinador de la Asamblea Popular de Familias Migrantes, explica que la frontera sur de México está constituida por una serie de poros por los que los migrantes de Sudamérica penetran en el país rumbo a los Estados Unidos en búsqueda de mejores condiciones de vida, tanto para los que migran, como para las familias que se quedan en casa.

En toda la franja sur de nuestro país hay solamente 11 cruces formales con presencia de autoridades migratorias en ambos lados, pero estos no son utilizados por el gran flujo de migrantes o. Por la carencia de documentos, de acuerdo con datos de la Secretaría de Gobernación actualizados a julio,  se han detectado 704 puntos informales de cruce de indocumentados en la franja limítrofe, fenómeno al que se le ha nombrado como “porosidad migratoria”.

En estos puntos de cruce, los migrantes se exponen a la brutalidad de los elementos policíacos corruptos, y los sicarios de las bandas de crimen organizado, quienes someten a esta comunidad a toda clase de vejaciones que incluyen la privación de su libertad y la diversas modalidades de esclavitud moderna.

El Programa Especial de Migración 2014-2018, explica que el problema no es la porosidad en la franja sur de México, sino que se trata de un síntoma de que las autoridades internacionales tienen un problema de enfoque.

La deshumanización de la política pública, es la manera de abordar el fenómeno migratorio por parte de las autoridades, lo que tiene como resultado, la violencia extrema a la que este grupo es sometido.

Es urgente hacer cambios en las políticas públicas e internacionales en aras de garantizar la protección de los derechos humanos de la comunidad migrante que ingresa al país por los puntos formales e informales  sin importar cuál sea su situación legal.

Con información de Tabasco Hoy

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