Ciudad de México– “Las Patronas” es un grupo de 14 mujeres dedicadas a alimentar a los migrantes centroamericanos que todos los días pasan por Amatlán, Veracruz, montados en el tren llamado “La Bestia”, con la ilusión de encontrar un mejor futuro en Estados Unidos.

Para las integrantes de la organización este es un momento peligroso para  los migrantes, no sólo porque en su camino al sueño americano se han vuelto víctimas del llamado “Plan Sur” del Estado mexicano, desplegado en los límites entre Guatemala y Chiapas, y donde ahora operan 600 elementos reforzando esa frontera, lo que los obliga a buscar caminos donde están expuestos a peligros mayores que van desde la delincuencia organizada hasta animales, agua contaminada e inclemencias del tiempo.

El próximo 14 de febrero cumplirán 20 años de ayudar sin recibir nada a cambio. Es un quinto de siglo dedicado a ayudar a gente desconocida, por el puro gusto y la esperanza de saber que algún día puede terminarse este problema, considerado grave por instancias internacionales, y alimentando por la desigualdad, la injusticia y la pobreza extrema, denuncian las propias activistas.

Dentro de las celebraciones que preparan Las Patronas por sus dos décadas de existencia como grupo civil, se encuentra la misa que oficiará el obispo de la Diócesis de Saltillo, Coahuila, Raúl Vera. Por eso han pedido al Alcalde Amatleco, Miguel Ángel Castro Rosas, que al menos mande a reparar las luminarias inservibles que han en la entrada de su albergue.

La ocasión ha provocado también la llegada de visitantes, especialmente periodistas extranjeros, interesados en conocer y difundir la obra de este grupo de mujeres.

Con información de  Sin Embargo

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