En un acto de solidaridad con los mexicanos que se ven orillados a salir del país en busca de oportunidades para una vida mejor, legisladores del senado de la república de las bancadas del PAN y del PT, hicieron un llamado a la Secretaría de Relaciones Exteriores para que se gestione una política pública en la que este organismo de cuenta de los apoyos dados a los migrantes que arriesgan su vida en la frontera sur y norte de México.

En el punto de acuerdo presentado los legisladores señalan las condiciones de vulnerabilidad y peligro a las que se enfrentan las familias separadas por casos de deportación en las fronteras, es por eso que se solicito que la cancillería ponga en marcha una política en la que se atiendan los impactos de la deportación en las familias. Mediante la implementación de medidas de resolución migratoria, en donde los niños y los jóvenes puedan continuar con sus actividades académicas y/o productivas.

Ernesto Ruffo Appel presidente de la Comisión de Asuntos Fronterizos Norte, declaró que en 2013 la Oficina de Inmigración y Aduanas de Estado Unidos deportó a 368 mil 644 personas de las cuales 241 mil son de nacionalidad mexicana. Las expulsiones se realizan en nueve puntos a lo largo de la frontera, teniendo en cuenta que muchos dejan a sus hijos siempre intentan cruzar de nuevo, pero exponiendo su vida. Un nuevo factor de influencia en la migración es la creciente violencia que se vive en todo el territorio nacional.

La petición que se presento en el senado solo es un pequeño indicio del creciente fenómeno de migración que se manifiesta en México, un punto de atracción para atender a los nuevos fenómenos sociales originados por la violencia.